Capacitación de líderes y voluntarios
Diez módulos con contenido, actividades y evaluación. Casos reales para discutir en equipo, el simulacro anual, y el sistema de registro que acredita quién está capacitado y quién no puede servir todavía.
Para {{ nombreIglesia }} · Ejecuta el Artículo 23 del Documento 2
Un protocolo que nadie ha practicado no funciona el día que se necesita. En el momento real, la persona que recibe el relato de un niño no va a leer un documento de veinticuatro artículos: va a hacer lo que aprendió, o lo que le salga. Este programa existe para que le salga lo correcto.
Y tiene un segundo efecto, menos evidente y muy importante: una iglesia que capacita se vuelve un lugar difícil para un agresor. Donde todos conocen las reglas, todos las hacen cumplir, y quien busca acceso lo nota de inmediato.
Diseño del programa
Quién hace qué módulo
| Rol | Módulos obligatorios | Frecuencia |
|---|---|---|
| Todo voluntario, sirva o no con menores | M1 | Inducción + anual |
| Ministerio infantil, preadolescentes, adolescentes y jóvenes | M1, M2, M3, M4, M5 | Inducción + anual |
| Consejeros y equipo de cuidado | M1, M2, M3, M6, M7 | Inducción + anual + supervisión mensual |
| Encargado de Protección y Comité | Todos, y M7 ampliado | Inducción + anual + formación externa |
| Personal del colegio y del jardín | M1, M2, M3, M6, M8 | Según su normativa, y al menos anual |
| Personal con contrato de trabajo | M1, M6, M9 | Al contratar + anual |
| Equipo de radio, televisión y streaming | M1, M6, M10 | Inducción + anual |
| Pastores, ancianos y liderazgo | Todos | Inducción + anual |
| Predicadores, músicos y equipos invitados | Lectura y firma del código de conducta | Cada visita |
Las cinco reglas del programa
- Antes de servir, no después. Nadie asume una función con menores sin haber completado la inducción. Sin excepción por urgencia, por parentesco ni por antigüedad en la fe.
- Sin capacitación al día, no se sirve. Quien no completa la actualización anual queda suspendido de su función hasta hacerlo. Es la única forma de que el plazo se respete, y hay que decirlo desde el primer día para que no se lea como castigo.
- Con registro firmado. Fecha, contenido, quién dictó, quién asistió, resultado de la evaluación. Sin registro, la capacitación no existe para efectos de auditoría ni de responsabilidad institucional.
- Con práctica, no solo con charla. Todo módulo tiene una actividad donde la persona hace algo, no solo escucha. Lo que no se practica no se recuerda bajo presión.
- Dictada por alguien preparado. El Encargado, un miembro del Comité formado, o un profesional de la red. No el voluntario disponible ese domingo.
Calendario anual sugerido
| Marzo | Jornada de actualización anual obligatoria para todo el equipo. Medio día. Se repite en dos fechas para que nadie quede fuera. |
| Abril | Módulos específicos por área: colegio y jardín, medios, personal contratado. |
| Mayo | Jornada para padres y apoderados, en la iglesia, en el colegio y en el jardín. |
| Julio | Contenido propio para adolescentes y jóvenes. |
| Agosto | Simulacro anual del Comité, con medición de tiempos reales. |
| Octubre | Formación ampliada del Encargado y del Comité, con apoyo externo. |
| Noviembre | Auditoría de cumplimiento del Artículo 24 e informe al órgano de gobierno. |
| Todo el año | Inducción de nuevos voluntarios, en cuanto se incorporan. No se acumula hasta la jornada anual. |
Los diez módulos
Inducción: por qué esto existe y qué se espera de usted
El único módulo que hace absolutamente todo el que sirve, incluido quien nunca tendrá contacto con un menor. Su objetivo no es formar especialistas: es que nadie pueda decir que no sabía.
- El criterio rector: la Biblia prima, la ley se obedece, el conocimiento profesional es insumo técnico. Diez minutos, y se dice completo.
- Qué protege esta iglesia y por qué: la seguridad del niño está por sobre la reputación de la obra y la trayectoria de cualquier líder.
- El código de conducta, leído entero, en voz alta. No resumido.
- Las reglas duras: dos adultos, visibilidad, nada de mensajería privada, nada de secretos, nada de estar a solas.
- Qué hacer si alguien revela algo: escuchar, registrar, avisar, denunciar en 24 horas.
- El deber de reportar conductas de otros adultos, incluso superiores, incluso ante la duda. Y la garantía de que reportar de buena fe no se sanciona nunca.
- Quién es el Encargado de Protección, con nombre, cara y teléfono.
- Confidencialidad y datos personales: lo básico del Artículo 25.
En parejas, quince minutos. Se reparten seis situaciones cortas de conducta límite —un líder que da regalos a un niño, un adulto que se queda a solas en la bodega, un mensaje privado a las once de la noche— y cada pareja responde dos cosas: ¿esto rompe una regla? ¿a quién y cuándo se lo digo?
Firma del código de conducta. Entrega de la tarjeta de bolsillo del Anexo 7 del Documento 2. Registro de asistencia firmado.
Reconocer señales sin diagnosticar
El módulo con más riesgo de salir mal. Un equipo mal capacitado en señales produce dos daños opuestos: acusa a un inocente por una conducta normal de la edad, o deja pasar lo evidente. La frase que ordena todo el módulo: usted observa e informa; no concluye.
- Las tres categorías: esperable, señal de alerta, urgencia. Con ejemplos de cada una.
- Qué es esperable por etapa, para no patologizar lo normal. Recorrido por las ocho etapas del anexo clínico, con foco en las edades del propio ministerio.
- Señales en el menor, y señales en un adulto del equipo. Las segundas se enseñan poco y son las que más previenen.
- Por qué una señal aislada no prueba nada, y por qué eso no exime de informar.
- Cómo se registra una observación sin interpretarla: hechos, fecha, palabras textuales, nada más.
- Qué hace el Encargado con esa información, para que nadie tema que informar equivale a acusar.
Doce tarjetas con conductas descritas en una línea. En grupos, clasificarlas en esperable, alerta o urgencia. Se comparan resultados y se discuten los desacuerdos, que son la parte útil del ejercicio. Incluir a propósito tres conductas perfectamente normales, para entrenar el freno.
El voluntario que decide investigar por su cuenta para «estar seguro antes de molestar al pastor». Es la conducta bien intencionada que más daño hace: contamina el relato, alerta al agresor y retrasa la denuncia.
Los primeros diez minutos
Si la iglesia solo pudiera hacer un módulo, sería este. Es enteramente práctico: se ensaya en voz alta, con otra persona, hasta que las frases salgan sin pensarlas.
- Las cuatro frases: te creo · hiciste bien en contarlo · no es tu culpa · no estás solo en esto.
- La quinta frase, la difícil: «voy a tener que contarlo a quien puede protegerte». Se ensaya especialmente esta, porque es la que la gente evita.
- Lo que no se hace: no preguntar detalles, no pedir que repita, no preguntar por qué no lo contó antes, no prometer secreto, no mostrar espanto, no defender al señalado.
- Cómo se registra: textual, entre comillas, con fecha y hora, firmado, el mismo día.
- A quién se avisa y en qué orden. Qué hacer si el señalado es el Encargado o el pastor.
- El plazo de 24 horas y quién materializa la denuncia.
- Qué hacer con lo propio: después de recibir un relato así, uno queda mal. A quién acudir.
Primera ronda, en parejas: uno hace de niño de nueve años que dice una frase suelta —«no quiero ir más a la casa de mi tío»— y el otro responde. Se detiene, el grupo comenta, se repite. Segunda ronda con una adolescente de quince que revela algo más explícito, y con un adulto que cuenta un hecho de hace veinte años.
Regla del ejercicio: quien hace de adulto no puede improvisar consuelo religioso. Tiene que usar las frases. La primera vez cuesta y suena artificial, y esa es exactamente la razón de ensayarlo antes y no durante.
Cada participante escribe, de memoria y sin mirar, la secuencia completa: escuchar, registrar, avisar, denunciar en 24 horas. Y los cuatro teléfonos de emergencia. Quien no la completa, la repite.
Las reglas en la práctica
Del código escrito a la sala real. Se hace caminando por los espacios de la iglesia, no sentados.
- La regla de dos adultos: qué se hace cuando solo llega uno. Lista de turno de reemplazo, con nombres.
- Reglas por franja de edad, y por qué son distintas para 6 años y para 16.
- Baños, cambio de ropa, muda: el procedimiento exacto de esta iglesia, en su edificio.
- Contacto físico: qué sí y qué no, con ejemplos concretos y sin ambigüedad.
- Registro de asistencia y entrega de menores a persona autorizada.
- Retiros, campamentos y transporte: dormitorios, vigilancia nocturna, autorizaciones.
- Recorrido de cierre al terminar cada actividad.
El grupo recorre las salas, los baños, la bodega, el pasillo, la cabina de sonido y el estacionamiento, y anota los puntos ciegos: puertas sin visibilidad, rincones sin supervisión, lugares donde un adulto podría quedar a solas con un menor sin que nadie lo note. La lista se entrega al Comité con propuesta de solución y plazo. Este ejercicio suele producir tres o cuatro arreglos concretos y baratos, y es el que más previene.
Cada líder de área se lleva por escrito el procedimiento de apertura y de cierre de su sala, para pegarlo en la pared.
Mundo digital
Para quienes sirven con preadolescentes y adolescentes, que es donde ocurre casi todo el riesgo digital.
- Cómo opera el grooming en línea, paso a paso, con un ejemplo completo. Que el equipo lo vea armado, no descrito en abstracto.
- Sextorsión: por qué el adolescente no lo cuenta, y qué frase hay que decirle para que lo cuente.
- Las reglas de comunicación de esta iglesia: nada privado, todo por grupo, dos adultos, horario, y qué hacer si un menor escribe en privado.
- Manejo de evidencia digital: no borrar, no reenviar, no publicar, no advertir al agresor. Conservar dispositivo y capturas con fecha visible.
- Por qué reenviar material de abuso, incluso al pastor, puede constituir difusión.
- A dónde va la denuncia: Brigada del Cibercrimen de la PDI, o Fiscalía.
- Qué enseñar a los adolescentes, y qué enseñar a los padres, sin exagerar los datos.
Se muestra una conversación simulada de grooming, de doce mensajes, y el grupo marca en qué mensaje exacto debió encenderse la alarma. Casi siempre la marcan tarde, y ese es el aprendizaje.
Confidencialidad y datos personales
Módulo nuevo y urgente: la Ley 21.719 entra en plena vigencia el 1 de diciembre de 2026 y alcanza a la iglesia, al colegio, al jardín y a los medios. La mayoría de las filtraciones en organizaciones pequeñas las produce gente bien intencionada reenviando una lista.
- Qué es un dato personal y qué es un dato sensible. Que el equipo entienda que la lista de miembros ya es dato sensible, porque la afiliación religiosa lo es.
- Qué datos maneja cada área, en concreto: asistencia de niños, fichas de consejería, matrículas, liquidaciones, imágenes.
- Las reglas duras: nada de planillas de niños en teléfonos personales, nada de listas por WhatsApp, nada de fichas en correos particulares.
- Autorizaciones de imagen: por actividad, específicas, revocables. Y la prohibición absoluta de identificar a un menor víctima de un delito.
- La confidencialidad pastoral y sus tres límites, declarados al inicio de cada consejería.
- Qué hacer si se pierde un computador o se filtra una lista: a quién avisar, en el mismo momento. Los plazos del nuevo régimen son cortos.
Cada área levanta en veinte minutos su propio inventario: qué datos tiene, de quién, dónde están, quién accede. Es el primer paso del Artículo 25.3 y sale gratis hacerlo aquí.
Conducción de casos
Para quienes reciben los reportes y toman decisiones. Se dicta con apoyo externo: el abogado y un profesional de salud mental de la red.
- El protocolo maestro completo, paso a paso, con los plazos.
- Las seis variantes del Artículo 14: colegio y jardín, víctima adulta, hechos antiguos, conducta entre menores, hechos digitales, violencia intrafamiliar.
- Cómo se materializa una denuncia: dónde, con qué, qué se pide, qué se guarda. Ojalá con visita previa a la comisaría y a la Fiscalía local.
- Medidas cautelares: cómo se redactan, cómo se notifican, y cómo se explican sin prejuzgar.
- Investigación interna disciplinaria: qué sí puede hacer la iglesia y qué invade la investigación penal.
- Comunicación: vocero único, qué se dice a la congregación, a los apoderados y a la prensa, y qué no se dice nunca.
- Acompañamiento simultáneo de víctima y de ofensor, con consejeros distintos que no comparten contenido.
- Cómo distinguir arrepentimiento de manipulación, mirando conducta y no discurso.
- El encuadre de la consejería y sus límites. Cuándo derivar, y cómo derivar de verdad.
- Cuidado del equipo: trauma vicario, supervisión mensual, tope de casos, derecho a decir que no.
Conducción completa de dos casos de la Parte III, con acta, medidas cautelares redactadas y comunicado a la congregación escrito y leído en voz alta.
Colegio y jardín infantil
Aquí la denuncia no es una decisión: el director, los inspectores y los profesores están obligados por ley respecto de los delitos que afecten a sus alumnos o que ocurran en el establecimiento, con plazo de 24 horas y sanción por omisión. Este módulo lo dicta el abogado.
- Quiénes están obligados, respecto de qué hechos, y qué significa la sanción por omisión.
- El protocolo de actuación del reglamento interno, leído y aplicado a casos.
- Medidas de resguardo respecto de un funcionario involucrado, sin prejuzgar y respetando la normativa laboral.
- Coordinación con el equipo de convivencia escolar, el sostenedor y la autoridad educacional.
- El punto que más se falla: el hecho ocurrido en la iglesia, con una víctima que es alumna del colegio, obliga igualmente al colegio desde que toma conocimiento.
- Comunicación a apoderados del curso o nivel cuando otros menores pudieron estar expuestos.
- Muda, baño y siesta en el jardín: procedimiento y bitácora.
Cuatro casos cronometrados. Para cada uno, el grupo escribe qué pasa en la hora 1, la hora 6 y la hora 24, y quién hace cada cosa con nombre y apellido.
Acoso y violencia en el trabajo
Obligatorio porque la iglesia y sus obras son empleador. Lo dicta el abogado o el asesor laboral.
- Qué es acoso laboral, acoso sexual y violencia en el trabajo bajo la Ley 21.643. Que basta un solo hecho: la reiteración ya no es requisito.
- El protocolo de prevención de la iglesia y dónde está incorporado.
- El canal de denuncia, distinto de la jefatura directa, y cómo se usa.
- Medidas de resguardo para el denunciante mientras dura la investigación.
- Prohibición de represalias, expresa.
- Los tres regímenes en paralelo: penal, laboral y eclesiástico. Cerrar uno no cierra los otros.
Tres situaciones ambiguas del día a día laboral de una iglesia, para discutir dónde está el límite: bromas repetidas en el equipo de sonido, un pastor que llama a su secretaria fuera de horario, un trato hostil sostenido de un jefe de área.
Radio, televisión y streaming
El riesgo menos advertido de toda la obra, y el único donde el daño no se puede recoger: una vez emitida, la identificación de una víctima queda.
- La prohibición absoluta de identificar a un menor víctima o imputado de un delito, aunque los padres autoricen, aunque el caso sea público, aunque otro medio ya lo haya hecho.
- Autorizaciones de imagen y voz: específicas por actividad, revocables, y el derecho del menor a negarse aunque su apoderado haya firmado.
- Horario de protección de menores y advertencia previa en contenidos sensibles.
- Testimonios: ninguna víctima de delito sexual al aire; ningún testimonio que señale a un tercero como agresor; revisión previa del Comité.
- Casos en curso: silencio institucional mientras haya investigación, con la sola excepción de la declaración aprobada por el abogado.
- Encuadres del streaming y área señalizada sin cámara, que protege también a personas con medidas cautelares vigentes.
- Cabinas y estudios: nunca un menor a solas con un adulto.
- El responsable editorial y su facultad de detener una emisión.
Se revisan tres piezas reales ya emitidas por los medios de la iglesia y se marcan los problemas: menores identificables sin autorización, datos que permiten reconocer a alguien, encuadres de riesgo. Sin buscar culpables: para corregir el estándar hacia adelante.
Casos para discutir en equipo
Diez casos construidos para que la respuesta correcta no sea obvia. Se leen en voz alta, se discuten en grupos de cuatro o cinco, y recién después se lee la clave. Ninguno corresponde a un hecho real de esta iglesia, y conviene decirlo antes de empezar.
Una niña de ocho años, al salir de la clase, dice riendo: «mi primo grande me hace cosquillas en el pipí». Nadie más lo escuchó. Usted no está seguro de haber entendido bien.
Lo que hay que ver: no se pide que lo repita ni se pregunta nada más. Se registra textual, con hora, ese día. Se avisa al Encargado. Se denuncia en 24 horas. La duda sobre si entendió bien no es motivo para averiguar: es motivo para informar. Y el tono con que la niña lo dijo no cambia nada.
Un líder juvenil con quince años de servicio, muy valorado, escribe por privado a varios adolescentes, los lleva solo en auto y ha dado regalos a uno en particular. No hay ninguna denuncia. Un voluntario nuevo se incomoda y no sabe si decir algo.
Lo que hay que ver: son conductas límite, no delito, y se reportan igual. Se corrigen por escrito y se registran. No hay denuncia penal porque no hay hecho delictivo, pero sí hay incumplimiento del código y sí se aplica. El punto del caso es el voluntario nuevo: la antigüedad y el cariño de la congregación son exactamente las razones por las que nadie habla, y por las que hay que hablar.
Un niño revela abuso por parte de un tío. Los padres, miembros antiguos, piden a la iglesia que no denuncie: dicen que van a manejarlo en familia y que una denuncia destruiría a la abuela, que está enferma.
Lo que hay que ver: la denuncia no depende de la autorización de los padres y se hace igual, en 24 horas. Se les informa con respeto que la iglesia está obligada por su propio estatuto y que no es una decisión negociable. Se les ofrece acompañamiento en el proceso. Ceder aquí es el error clásico, y suele venir envuelto en compasión.
Una mujer de cuarenta y cinco cuenta al pastor que un actual anciano de la iglesia abusó de ella cuando tenía doce. No quiere denunciar. Dice que solo quería que alguien lo supiera.
Lo que hay que ver: los delitos sexuales contra menores no prescriben. La persona señalada tiene hoy acceso a menores, y eso obliga a la iglesia a denunciar aunque la víctima no quiera, según la variante B del Artículo 14. Medidas cautelares el mismo día. A ella se le acompaña, se le explica lo que la iglesia hará y por qué, y no se la presiona a declarar. Y hay que anticipar lo que viene: van a aparecer defensores del anciano.
En un campamento, un adolescente de quince obliga a uno de once a conductas sexuales. Ambos son de la congregación y sus familias son cercanas.
Lo que hay que ver: hay dos menores y ninguno se trata como adulto. Se separan de inmediato, se informa a ambas familias, se denuncia porque el hecho reviste caracteres de delito, y se deriva a evaluación especializada a los dos. No se rotula públicamente al adolescente mayor. Y se revisa qué falló en la supervisión nocturna del campamento.
Una joven de diecinueve cuenta que el pastor principal, que la aconsejaba semanalmente, mantuvo con ella una relación durante meses. Ella dice que fue consentido y que no quiere hacer un escándalo.
Lo que hay que ver: hay asimetría de poder en una relación de cuidado, y el estatuto lo prohíbe expresamente cualquiera sea la edad de ambos. El reporte no va al pastor: va al suplente y al miembro externo del Comité. Medidas cautelares inmediatas, consulta al abogado sobre si además configura delito, procedimiento laboral si tiene contrato, y aviso a la denominación. La declaración de ella sobre que fue consentido no cierra el caso: lo que se evalúa es la conducta de quien tenía la autoridad.
Una imagen íntima de una adolescente del grupo juvenil está circulando entre los jóvenes. Un líder la recibe en su teléfono y quiere reenviársela al pastor para mostrarle la gravedad del asunto.
Lo que hay que ver: no se reenvía, ni siquiera al pastor: reenviarla puede constituir difusión de material de una menor. No se borra tampoco. Se conserva el dispositivo, se informa al Encargado, se denuncia, y se entrega a la Brigada del Cibercrimen. A ella se la acompaña de inmediato, con evaluación de riesgo suicida, y sin una sola pregunta sobre por qué se tomó la foto.
El tesorero confiesa al pastor, llorando, que lleva meses apostando en línea y que tomó dinero de la iglesia para cubrir pérdidas. Pide una oportunidad y que no se sepa.
Lo que hay que ver: tres planos a la vez. Pastoral: hay una adicción con alto riesgo suicida, y se pregunta directo por eso hoy. Institucional: se separa del cargo, se auditan las cuentas y se informa al órgano de gobierno. Legal: se consulta al abogado sobre la apropiación de fondos. Y lo que no se hace: pagar la deuda sin tratamiento en curso, ni mantenerlo en el cargo por lástima. El caso también obliga a revisar por qué una sola persona manejaba el dinero.
Una mujer con dos hijos pequeños llega al culto con una lesión visible y una explicación que no cuadra. Cuando se le pregunta a solas, dice que su marido, que es diácono, la empujó, que fue la primera vez y que ya oraron juntos.
Lo que hay que ver: no se hace consejería de pareja conjunta. No se le pide que vuelva ni que aguante. Se le entregan los números y se le explican las medidas de protección del Tribunal de Familia. Hay dos menores en el hogar expuestos a violencia, y eso activa el protocolo con independencia de lo que ella decida. Y hay un diácono en funciones: medidas cautelares y proceso interno.
Un hombre condenado hace ocho años por abuso sexual de una menor, ya cumplida su pena, pide congregarse. Dice estar arrepentido, trae carta de otro pastor y quiere servir en algo, aunque sea barriendo.
Lo que hay que ver: la iglesia no le cierra la puerta del evangelio, y a la vez no le da acceso. Condiciones escritas y aceptadas antes de asistir: llegada y salida acompañada, permanencia solo en el auditorio, prohibición de acercarse a áreas de menores, un miembro designado que vela por el cumplimiento. Sin función, sin cargo, sin servicio que implique presencia en el edificio fuera del culto. Se informa al Comité y al colegio y el jardín. Las condiciones no se negocian con él, y la carta de otro pastor no las levanta.
Tres preguntas por caso, en este orden: ¿quién está en riesgo ahora?, ¿qué se hace en las próximas 24 horas y quién lo hace?, ¿qué falló antes para que esto llegara hasta aquí? La tercera es la que produce los cambios de protocolo.
Y una advertencia para quien modera: si en el grupo hay alguien que vivió algo parecido, el caso lo va a golpear. Avisar al inicio que se puede salir de la sala sin explicar por qué, y tener a alguien disponible afuera.
El simulacro anual
Una vez al año el Comité corre un caso ficticio completo, de principio a fin, con reloj. Es incómodo y es la única forma de saber si el protocolo funciona antes de que haga falta. Casi siempre revela lo mismo: que nadie sabe el número directo de la Fiscalía, que el Encargado estaba de vacaciones y no había suplente activo, y que la denuncia se habría hecho el lunes.
Cómo se corre
- Una persona prepara el caso en secreto y elige el peor momento posible: un domingo, con el pastor fuera de la ciudad.
- Se entrega el relato inicial a un voluntario cualquiera, sin aviso, y se deja correr.
- Se cronometra todo: cuánto tardó en llegar al Encargado, cuánto en redactarse el registro, cuánto en materializarse la denuncia, cuánto en aplicarse las medidas cautelares, cuánto en avisar a los apoderados.
- Se ejecuta de verdad todo salvo la denuncia y el aviso a las familias, que se simulan hasta el punto de tener el documento redactado y la persona en la puerta de la comisaría.
- Se hace la revisión al día siguiente, sin buscar culpables, con foco en lo que estructuralmente falló.
Qué se mide
| Indicador | Meta |
|---|---|
| Del relato al aviso al Encargado | Mismo día |
| Registro escrito completo y firmado | Mismo día |
| Denuncia materializada | Menos de 24 horas |
| Medidas cautelares notificadas por escrito | Menos de 24 horas |
| Contacto con el abogado | Menos de 24 horas |
| Ofrecimiento de atención profesional a la víctima | Primera semana |
| Aviso a apoderados y a la congregación | Primera semana |
| Personas que supieron y no debían saber | Cero |
El resultado del simulacro va al informe anual del Artículo 24, con las correcciones acordadas y su plazo.
Evaluación y registro
Las diez preguntas
Al cierre de la inducción y de cada actualización anual. Se responden por escrito, sin material a la vista. No es un examen para reprobar a nadie: es para detectar qué no quedó claro. Quien falla en las preguntas 1, 3, 4 o 7 repite el módulo antes de servir.
- Un niño le cuenta algo. ¿Cuáles son las cuatro frases que usted dice, y cuál es la quinta?
- Nombre tres cosas que no debe hacer en esa conversación.
- ¿En qué plazo se denuncia y ante quién? Nombre dos instituciones.
- ¿Quién es el Encargado de Protección y cuál es su teléfono? ¿Y el suplente?
- ¿Qué hace si el reporte involucra al propio Encargado o al pastor?
- Un menor le escribe por privado. ¿Qué hace, en tres pasos?
- Llegó solo un adulto a la sala. ¿Comienza la actividad? ¿Qué hace?
- ¿Puede prometerle confidencialidad total a alguien que va a consejería? ¿Cuáles son los límites y cuándo se dicen?
- Recibe en su teléfono una imagen íntima de una adolescente. ¿Qué hace y qué no hace?
- Vio a un líder antiguo romper una regla del código. ¿Reporta? ¿A quién? ¿Qué pasa si resulta que no era nada?
Registro de capacitación
Una planilla por persona, en poder del Encargado, revisada en la auditoría anual. Es lo que permite responder, ante una fiscalización o ante un caso, quién estaba capacitado y quién no debió estar sirviendo.
| Nombre y rol | Área en que sirve, y desde cuándo |
| Inducción | Fecha, quién la dictó, firma del participante |
| Módulos completados | Cuáles, con fecha de cada uno |
| Evaluación | Resultado, y si repitió algún módulo |
| Código de conducta | Fecha de firma y de última renovación |
| Verificaciones | Antecedentes y registro de inhabilidades, con fecha de consulta |
| Vencimiento | Fecha en que corresponde la próxima actualización |
| Estado | Habilitado o suspendido por capacitación vencida |
Jornadas para la congregación
Además del equipo, dos audiencias que no pueden quedar fuera. El contenido detallado va en el Documento 5.
Qué reglas tiene la iglesia y por qué. Cómo hablar con sus hijos sobre el cuerpo y los límites, en clave de protección. Señales de grooming. Acuerdos digitales en casa. A quién acudir. En la iglesia, en el colegio y en el jardín, por separado.
Contenido propio, en su lenguaje. Qué es grooming y sextorsión, con ejemplos. Qué reglas rigen para los adultos de la iglesia, para que puedan notar cuando alguien las rompe. A quién contar. Y la frase central: si te pasa algo así, no estás en problemas.
Documento de trabajo. Ejecuta el Artículo 23 del Documento 2. Revisión anual junto al resto del cuerpo de documentos.